MOBBING O ACOSO FAMILIAR AL ADOPTADO

Los adoptados viven verdaderas historias de Novelas, donde no siempre terminan con un final feliz en su relación con la familia adoptiva.

Muchos adoptados padecen  una situación de mobbing o acoso familiar, del que poco se habla en la literatura psicológica de la post-adopción. Normalmente se conocer más la información sobre el acoso escolar (bullying)  o laboral (mobbing laboral).

El acoso familiar en los adoptados se da de un modo muy sutil, que ante personas ajenas al grupo familiar no es evidente, e incluso al adoptado, le toma mucho tiempo idenficar que está siendo víctima de un maltrato de parte de su familia adoptiva.
La historia de vida del adoptado comienza como un rompecabezas donde siempre faltan piezas por acomodar. Es común que un adoptado sienta que hay conversaciones pendientes con la familia biológica y muchos secretos no comunicados en la familia adoptiva, que nadie quiere dar a conocer para no hacerles daño, y si alguien se atreve a revelarlos, no sabe cómo comunicarlos.

En la primera etapa del Mobbing, miembros de la familia adoptiva se inventan historias para calmar la curiosidad del adoptado, pero no les dicen la verdad (si la conocen) y no se dan cuenta que el adoptado detecta que hay datos en la historia que se contradicen.
Por este motivo, en la interacción del adoptado con su familia adoptiva se establece un ambiente de desconfianza, lleno de secretos y de temas que no se pueden hablar libremente, donde hay varias versiones producto de la imaginación familiar.

En esta etapa de mobbing, aparece también una fuerte sensación de inseguridad de parte del adoptado, que hace que no sienta parte del grupo familiar adoptivo y muchas veces, duda si en la familia adoptiva se lo ama o acepta. El adoptado comienza a sentirse como un extraño dentro del grupo familiar, en el lugar equivocado y con sus expectativas frustradas  respecto a haber encontrado un hogar adoptivo adecuado.
En la segunda etapa, el acoso familiar se intensifica y se vuelve más evidente. Algunos miembros de la familia adoptiva pueden expresar más abiertamente comentarios despectivos y ofensivos como los siguientes, los cuales hacen referencia al origen biológico del adoptado de una forma violenta.

- Fuiste recogido de la basura, por eso no vales como persona.
- Te dejaron abandonado en la calle, porque no nadie te tiene por qué querer.
- Te abandonaron a tu suerte en una canasta frente a una casa porque eras un encarte.
- Tus padres están en la cárcel y a ti te retiraron del lado de ellos porque no son personas buenas, por eso tú te comportas como un delincuente, como un psicópata.
-Tus padres eran personas de baja escolaridad, por eso a ti no te va bien en el colegio y seguramente si te mide un psicólogo la inteligencia, tienes un coeficiente bajo.
- Tus padres eran unos irresponsables, unos incapaces, por eso tu eres un inútil que no sirve para nada.
-Tu madre era una mujer fácil por eso tú no tienes moral.
- Tu padre era un hombre violento, por eso tu tienes problemas con los niños de la escuela.
- Tu te comportas como un loco, porque eres producto de una violación.

Ante estos comentarios, el adoptado comienza a experimentar sentimientos de ambivalencia afectiva hacia la familia adoptiva y sentimientos de minusvalía hacia sí mismo. Pueden aparacer los primeros signos de depresión, como una tristeza leve de la cual el adoptado no es muy consciente. El adoptado ante el ataque verbal o físico de su familiar queda bloqueado y no se defiende. Los agresores ante el silencio del adoptado, van adquiriendo más fuerza, puesto que el adoptado está dando permiso para que los ataques violentos lo afecten y no es consciente de ésto.

En la tercera etapa del mobbing, el adoptado ha recibido demasiadas ofensas e insultos y se ha cargado de mucha rabia hacia su familia adoptiva, en especial hacia los miembros que más lo agreden. En este momento, reconoce e identifica claramente que se encuentra en medio de un campo de batalla, donde él es el blanco de ofensas, insultos, un trato irrespetuoso, de menosprecio. El adoptado se siente frustrado con su familia adoptiva, sintiendo que su adopción no ha sido una oportunidad para reparar las heridas de abandono que le dejaron los padres biológicos. Siente que la vida es injusta por no permitirle tener una " buena familia adoptiva" que le garantice amor, protección, confianza y respeto. Se siente impotente ante el hecho de aceptar que esta familia adoptiva violenta es con la que le toca convivir y que no la puede cambiar.

En esta fase del mobbing, el adoptado se interesa más  por conocer quiénes eran sus padres biológicos, no tanto porque lo motiva reencontrarse con ellos, sino que lo hace como una forma de protegerse del maltrato de la familia adoptiva, porque cree que al saber quiénes son sus padres y tener más información sobre ellos, le permite  al adoptado tener argumentos reales para poder defenderse ante el trato discriminatorio y ofensivo de su familia adoptiva. En otras palabras, es una estrategia que el adoptado utiliza en defensa propia.

Como parte de este proceso de exploración de estrategias de defensa, el adoptado (en especial el adolescente) se hace muchas preguntas y frente a su identidad tiene un montón de interrogantes, entre éstos:
  • ¿Quién soy? ¿De donde soy?
  • ¿De dónde es oriunda mi familia biológica? ¿Dónde viven actualmente?
  • ¿Quiénes son mis padres? ¿Tengo hermanos, tíos, primos, abuelos, sobrinos, padrastro, madrastra, etc? ¿Se parecen en algo a mi familia adoptiva maltratadora?
  • ¿Por qué me entregaron en adopción?¿En algún momento pensaron en abortarme? Si me hubieran abortado me hubieran evitado este sufrimiento con una familia adoptiva mala...
  • ¿Cómo son las vidas de mis padres biológicos después de la adopción? ¿Cómo se sienten? ¿Será que ellos son igual de rechazados que yo por las personas que los rodean?
  • ¿Piensan en mí en algún momento del día? ¿Me amaron en algún instante?
  • ¿Averiguan con alguien sobre mi para saber cómo estoy?
  • ¿Me espían sin que yo me de cuenta para poder ver cuánto he crecido, cómo es mi vida y cómo me tratan en mi familia adoptiva?
  • ¿Se dan cuenta que en la familia adoptiva me maltratan y han pensado hacer algo? o ¿Si hubiera crecido con ellos me hubieran maltratado más?


En la cuarta etapa del mobbing, el adoptado se siente armado y listo para defenderse. Ha elaborado un plan en defensa propia y comienza a responder a los ataques de la familia adoptiva. Tiene claro que es su familia, porque unos documentos legales dicen eso, pero es consciente que debe defenderse solo puesto que no puede confiar en nadie, ni siquiera en los miembros de la familia adoptiva que no atacan. Ha idenficado a quién es leal cada uno de los miembros de la familia y sabe cómo tiene que actuar para conseguir respeto y el establecimiento del límites.

La familia adoptiva siente el cambio de actitud del adoptado y reacciona entorno a sus cambios. Los miembros se muestran como un grupo compacto de lealtades, donde todos están unidos contra el adoptado.

El adoptado se tranquiliza al saber que se hizo respetar y que estableció límites, así esto implique el distanciamiento familiar definitivo en la edad adulta. El adoptado admite que este distanciamiento no es sólo con los actores directos del maltrato, sino con otros miembros de la familia, que observaban el maltrato y que mantienen lealtades con los más violentos.

En la quinta etapa del mobbing, el adoptado puede experimentar síntomas de malestar físico, aparición de alguna enfermedad, como producto de todo el estrés post-traumático generado por el acoso de su familia adoptiva. El adoptado se muestra muy preocupado por su salud física y emocional y toma conciencia que debe cuidarse. Es frecuente en esta etapa que el adoptado realice una terapia psicológica y visite al médico.

También aparecen síntomas de depresión, donde el adoptado está muy dolido por todo el daño causado por tantos años de maltrato. Se revive el duelo de pérdida de los padres biológicos al vivir el duelo de pérdida de la familia adoptiva.

Como parte de este proceso de duelo, el adulto adoptado toma conciencia que para volver a tener un hogar, debe formar su propia familia, sanar su pasado tanto con la familia biológica como con la adoptiva e identificar lo bueno que tuvo vivir con su familia adoptiva y que puede ser constructivo para él . De esta forma, activa dentro de él mismo, recursos propios que le ayudan a reparar el daño no sólo del maltrato sino de su experiencia de adopción, y puede lograr un crecimiento personal en su vida adulta.

Después de vivir una experiencia de acoso familiar, de maltrato, es decisión del adulto adoptado si concibe su adopción como un fracaso o como una oportunidad de grandes aprendizajes en su desarrollo personal.

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