SOBRE MIS PADRES BIOLÓGICOS

No sé quiénes son mis padres biológicos y no tengo forma de averiguar quiénes son. Actualmente esto no me afecta.

La trabajadora social que me entregó a mis padres adoptivos, les dijo que mi madre biológica había fallecido a causa de una cardiopatía a los 3 días de haber nacido y que mi padre biológico me entregó a la casa de adopción, pues no podía encargarse de mi.

Mi padres adoptivos no saben nada sobre la vida de mis padres biológicos, ni siquiera sus nombres ni de dónde eran. Me inventaron diferentes cuentos para calmar mi curiosidad y en parte, tranquilizarse ellos por no saber más detalles.

Me mostraron la ropa con la cual les fui entregada y concluyeron que mis padres biológicos si me querían porque tenía una ropa muy bonita, de buen gusto, que sólo unos padres que vistieran así de lindo a su bebé para entregarlo era porque estaban haciendo un acto de amor.

Este vestido lo guardan bajo llave para conservarlo intacto y me han dicho que ese vestido fue un regalo de amor.

A veces pienso que soy proveniente de una ciudad diferente a la que crecí con mi familia adoptiva, porque  mis rasgos físicos son un poco diferentes a los de la gente que vive en la ciudad donde crecí, y siempre la gente me pregunta si soy de otra ciudad y se sorprenden cuando les digo que toda la vida he vivido en la misma ciudad.

En los documentos de adopción que tienen mis padres adoptivos, no hay información sobre mis padres biológicos. Pudiera hacer la diligencia para levantar la búsqueda de raíces, pero no deseo hacerlo porque creo que no es necesario.

A lo largo de mi vida he soñado con mis padres biológicos.








Como psicóloga he podido descifrar cada uno de los sueños y he encontrado hallazgos asombrosos:

Mi madre biológica era una mujer físicamente muy parecida a mi. Ella estaba rodeada de mucha gente, pero se sentía muy sola. No tenía apoyo de nadie. Sufría en silencio, era depresiva y en la vida le angustiaban muchas cosas. Ella estaba muy ilusionada con ser madre y le angustiaba la idea de perderme, pero tuvo que hacerlo. No tenía más alternativas. Pensó mucho durante el embarazo y para ella esta decisión no fue fácil de tomar, pero finalmente consideró que estaba haciendo lo mejor porque me amaba y deseaba para mi una vida buena con más oportunidades que las ella podía ofrecerme, en su vida triste y sola.

Antes de despedirse para siempre de mi, me sostuvo entre sus manos cálidas, me abrazó y me dijo: "Sé grande y fuerte, sé buena y estaré orgullosa de ti".

Mi padre biológico era un hombre muy serio e introvertido, que le resultaba complejo tener responsabilidades, entre ellas hacerse cargo de un bebé, a pesar de tener los medios económicos para hacerlo. Era un hombre muy dependiente de su madre y su vida giraba en función de ella. No estaba enamorado de mi madre y no deseaba tener una relación estable con ella.

Comentarios

edith monroy dijo…
Hola Ana, al leer fue muy raro pues pensé que quien lo había escrito era yo, tengo 26 años y 5 de haberme enterado que soy adoptada a diferencia de ti, x lo que se mi madre biológica no me quería, ni siquiera quería alimentarme y gritaba xq no me quería tener cerca. sabes, me afecta no saber grand s datos sobre ella y lo que se, no se simsea cierto o solo mis padres me dijeron eso para que yo no este preguntando, e soñado con ella en dos ocasiones y... Fue hermoso, oye Ana he pensado en ir al psicólogo, crees que una persona adoptada lo requiera? Ojala me puedas orientar y gracias por publicar esta informacion, así se que nomsoy la única gracias y que Dios de bemdiga

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