UNA ENTRE MILES DE HISTORIAS DE ADOPCIÓN.

Realicé un estudio psicológico sobre la vida de una persona adoptada. Fue una experiencia muy interesante y enriquecedora a nivel personal y profesional. El testimonio de vida es el siguiente:

Ella es una chica adoptada de más o menos unos 25 años. Su madre biológica recibió un disparo en el vientre cuando estaba embarazada y quedó en estado de coma por mucho tiempo. Ella nació prematura y fue dada en adopción.

Su madre biológica estaba en coma, era soltera y no había ningún miembro de la familia que se pudiera hacer cargo de la bebé. Debido al atentado violento que sufrió su madre, toda la familia estaba consiguiendo recursos para poder pagar los gastos de la hospitalización de la madre pero no podían responder económicamente por la bebé. También se cuestionaba la familia biológica si era posible que la madre sobreviviera, y si en caso que sobreviviera podía trabajar y cuidar de su hija. Al escuchar el criterio de los médicos que veían a la madre, consideraron junto con la trabajadora social del hospital entregarla en adopción.

Tenían miedo de entregarla a personas desconocidas y prefirieron buscar una familia conocida para tramitar legalmente la adopción. En aquella época, la legislación y el gobierno permitían este tipo de adopciones sin hacer muchos trámites, y se legalizó la adopción con la familia que buscaron los biológicos mediando la trabajadora social.

La bebé creció en un hogar adoptivo conformado por sus padres y tres hermanos varones. El motivo de aceptar la adopción fue que no habían podido tener una hija después de haber tenido los tres hijos y haber tenido varios abortos espontáneos, no lograron tener una hija.

La niña tenía una muy buena relación con sus padres, abuelos, tíos y hermanos de la familia adoptiva. 

Su madre la consideraba su confidente, puesto que le contaba muchos secretos que ignoraba su padre y el resto de la familia. Ella sentía una gran responsabilidad con toda esa información de la vida íntima de su madre y siendo una pequeña no sabía cómo asimilar todo lo que veía y le contaba su madre. A la edad de 16 años, le dijo a su papá adoptivo que le iba a contar una historia acerca "los amigos de su mamá" y de todo lo que hacían cuando él estaba trabajando y viajando fuera de la ciudad.

Su padre escuchó la historia con atención pero no le dijo nada.
Para su asombro, su madre se volvió su peor enemiga pues la hija adoptiva había traicionado su confianza. Ella nunca se imaginó que por haberle contado a su padre aquellos secretos de su madre, su mamá adoptiva le quitaría el amor para siempre. Lo único que consiguió revelando estos secretos, fue que sus padres y toda la familia adoptiva se aliara en su contra.

Sus padres adoptivos hicieron una terapia de pareja para solucionar los conflictos que habían en su matrimonio, y al parecer les ayudó mucho, porque mejoró la relación y la pareja volvió a estar de "luna de miel".

Lamentablemente para ella (que era la hija adoptiva) la relación con su familia adoptiva cambió mucho. Los hermanos se aliaron con la madre confirmando que ella era una traidora de la confianza. El padre adoptivo le dijo que su lealtad tenía que estar primero con su esposa y sus hijos, y que por tener una buena relación con ella, no se iba a exponer a perder a su familia. Ella no entendió por qué su padre la consideraba como alguien externo a la familia, pero quiso confirmar sus sospechas pues dudaba  ser hija de esta familia porque tenía un aspecto físico diferente a sus padres y hermanos.

Teniendo 16 años y sentir destruido su hogar adoptivo por haber revelado un secreto, tuvo que abandonar el hogar adoptivo. Su abuela adoptiva la alojó en su casa y su padre adoptivo continuó pagando sus estudios escolares hasta que se graduó. Le preguntó a su abuela por qué había pasado todo esto y que ella tenía que vivir con ella y no con sus padres y la abuela le contó que ella era adoptada.
No se sorprendió con esta noticia pues lo sospechaba desde pequeña.

Como adolescente se preguntaba quiénes eran sus padres biológicos y por qué la entregaron en adopción. Como su abuela adoptiva le había contado que era adoptada decidió preguntarle si sabía quién era su madre. Le dijo que podía averiguar con unos conocidos de unos vecinos, que sabían quién era su mamá y dónde podían localizarla.

Días después, la chica recibe una llamada telefónica de una señora que le dice que es su tía y que su madre biológica le manda a decir que la quiere conocer.

La joven acude a la cita con su madre biológica. Cuando llega a la casa, se encuentra con una señora vestida de blanco que la saluda y le dice que es la enfermera de su mamá. Entra en la casa y se encuentra que hay un gran tanque de oxigeno y tubos, medicamentos. No parece una casa sino un hospital. Se acerca su tía y la saluda y la acerca a la cama donde yace su madre conectada a un respirador.

Su madre biológica la mira con amor y le dice: "Hija, siempre te he amado. Así de grande y bonita te he imaginado, te pareces a mi cuando tenía tu edad. He estado conectada a todos estos aparatos para estar viva. Recuperé la conciencia cuando tenías 3 años y mi recuperación ha sido muy lenta. Fue muy traumático todo lo que pasó y tuve que aceptar tu adopción porque así enferma no podía educarte. Estaba esperando el día que vivieras a buscarme. Sabía que lo harías". 

La chica no sabe qué decir pues no se esperaba esta historia ni conocer que su madre había sobrevivido a un disparo, cuya bala perforó sus pulmones y para poder mantenerse con vida requería por el resto de sus días respiración artificial. 

Sentía que debía hacer algo por su madre para ayudarla pero su madre le dijo: "No debes hacer nada, no me debes nada. Te liberé de la tristeza de tener que crecer sin padres, viendo a una mamá enferma que no te podía cuidar. Eso lo hace el amor y en eso pensaron tus tíos cuando pensaron en entregarte a otra familia, pues la nuestra tenía problemas económicos y tu papá me abandonó, no iba tampoco a responder por ti".

Continuó una relación con su madre biológico visitándola eventualmente y conversando con ella. Conoció a otros familiares biológicos y sus historias.

La joven sintió que sus padres adoptivos la habían engañado porque nunca tuvieron confianza para hablarle de su adopción y le dio rabia que la juzgaran a ella por traicionar la confianza de su madre adoptiva, si ellos le habían ocultado la gran verdad de su adopción. 

Cuando su abuela adoptiva reveló el secreto de su adopción, la relación con la nieta cambió mucho porque ella la criticaba por visitar a su familia biológica. La joven se encerraba en su habitación a llorar porque no se sentía amada ni tenía un hogar, al igual que le había parecido desalentador conocer la historia de su madre biológica y verla enferma. Los conflictos con la abuela se hicieron más fuertes y la joven tomó la decisión de irse de la casa una vez terminara sus estudios. 

Con su padre adoptivo se reunía a cenar en restaurantes una vez a la semana. En una de estas salidas, su padre le había dicho que el pagaría su universidad y los primeros meses de arriendo de un piso. Ella se fue de la casa de la abuela y comenzó su vida independiente.

Estaba muy deprimida porque se sentía muy sola. Tenía miedo de tener un novio porque no quería que le hicieran sufrir si la relación no funcionaba. A sus amigas no se atrevía a contarles nada de lo que le estaba sucediendo.

Seguía en relación con su padre adoptivo, pero su padre cancelaba varios de los encuentros porque su madre programaba alguna actividad familiar, en la cual ella no era invitada. La joven comenzó a sentir que su madre estaba haciendo todo lo posible para que su padre cortara la relación con ella y se lo preguntó por teléfono a su padre. El le dijo que su madre no deseaba que siguieran en relación y que para evitarse problemas era mejor que no se vieran más, que la amaba pero que lo entendiera.

Ella concluyó que tenía que alejarse de la familia adoptiva, que su padre era un proveedor económico porque le estaba pagando sus estudios universitarios y le ayudaba con algunos de sus gastos personales, pero que la relación familiar era imposible. Buscó un empleo y matriculó sus asignaturas para estudiar por las noches. Este empleo le permitió pagarse sus estudios y no continuar en relación con su padre pues le dolían mucho los desaires que le hacía y todo lo que se enteraba que hacía su madre en su contra. No soportó más esta situación y se alejó de ellos, manteniendo una relación esporádica con su madre biológica. Construyó su propio hogar y siguió su vida en paz, reconciliándose con su pasado.











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