EXPERIENCIA CON MIS ANTEPASADOS: MI ENCUENTRO CON MIS RAÍCES

En el año 2010 tuve la oportunidad de visitar las Cuevas Walichu y Punta Bonita, a 8 kms de El Calafate, Argentina. Estas cuevas tienen arte rupestre de los pueblos pre-tehuelches y son patrimonio de la Humanidad.

Mientras visitaba estas cuevas en compañía de mi esposo, sentí muchísima tristeza, un dolor que me desgarraba el alma. La verdad es la mejor forma cómo puedo describir lo que estaba sintiendo en ese momento que observaba el hermoso paisaje y tomaba algunas fotos de recuerdo. 

Llegué a una parte de las Cuevas Walichu, donde habían unas rocas con unas pinturas de unas manos y cuando me acerqué para posar y que mi esposo me tomara una foto, me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo. Tenía mucho miedo y entré en pánico. Sentí que no podía respirar y estaba horrorizada con pensamientos que inundaban mi mente y que yo sentía que no podía tener control sobre ellos. Nunca en toda mi vida me ha sucedido una experiencia similar. No sé si fue algo paranormal, o asociado a que en estas cuevas los pre-tehuelches hacían rituales de chamanismo.

Luego visité un Museo donde había una colección de hallazgos arqueológicos del sector, y mi tristeza profunda continuaba. Llegué a mi hotel al finalizar la tarde y no pude más con la tristeza, me puse a llorar sin consuelo.

Mi esposo no comprendía que me sucedía y le conté lo que había experimentado en las cuevas y le pregunté si él había sentido lo mismo y me dijo asombrado que no.

A la madrugada mientras dormíamos, tuve pesadillas asociadas a las visiones que tuve en esa cueva, muy misteriosa para mi por la experiencia tan rara que tuve. En estas pesadillas, aparecía mi familia biológica entregando a sus hijos pequeños y bebés, para hacer sacrificios humanos. También pude ver en la pesadilla a madres que les eran arrebatados sus hijos, llorando mucho y con la tristeza profunda que yo tenía en ese momento.

Estuve varios días en El Calafate, sentía que ese lugar me era muy familiar y no entendía por qué razón me sentía como en casa y toda esa tristeza que sentía me acompañó el resto del viaje. Llegué a Colombia y me tomé meses buscando por Internet información sobre estas cuevas y posibles experiencias paranormales, de chamanismo y hasta de magia negra. Tenía mucha curiosidad y deseo de comprender por qué me había sucedido eso en ese viaje, y cuál era el mensaje para mi vida. Buscaba con ansias y no encontraba ninguna información que pudiera ayudarme.

Seguí teniendo pesadillas donde el tema era el mismo: Mi familia biológica sufriendo torturas, masacres, matanzas de niños y jóvenes, madres sufriendo por las injusticias. Me despertaba rígida, me daba parálisis de sueño, ataque de pánico, una sensación de ahogo parecida a la del asma y me dolían los brazos.

Después de dos años de búsquedas por Internet, encontré que el "Gualicho" (Walichu) es un espíritu malo que raptaba los bebés a las mamás. Esos niños que se robaba eran para hacer algún mal. Cuentan las leyendas del Gualicho, que esos infantes eran sometidos o vendidos como esclavos. Las madres indias sufrían mucho al perder sus hijos. A este espíritu se le atribuyen las pinturas de las cuevas.

Por otro lado encontré información que los pueblos nómadas tehuelches practicaban el infanticidio y tenían que dejar abandonados a los niños en el camino si no conseguían alimentos.

Lo que he podido leer me ha dado a entender que es un pueblo con una historia de mucho sufrimiento, donde han habido pérdidas dolorosas e historias de abandono. Al sentir que toda esta historia tenía relación conmigo, pude sentirme cerca de mis antepasados.

Sé que es difícil saber quién fue familia hace 4000 años o más, pero los antepasados se sienten en el alma, son mi herencia. Cuando una historia es impactante es porque tiene una relación cuántica con uno mismo y tiene un mensaje especial. Creo que tenía que experimentar lo que viví en estas cuevas para comprender un poco más acerca de mis antepasados. Necesito contactarme con mis raíces biológicas y no es suficiente con saber quién fue mi madre o mi padre, o los abuelos, sino quiénes fueron mis ancestros, de dónde son y cuál es su historia.

La historia de los antepasados se repite en las generaciones y es por esto que si tiene relación conmigo. Yo fui dada en adopción, mi madre biológica contra su voluntad forzada a entregarme, recuerdo haberla visto sufrir con nuestra separación definitiva y era una recién nacida. Tengo grabado en mi mente la cara de terror de mi madre cuando me soltaron de sus brazos y me cargó una persona vestida de blanco y me pasó a otras. 

Luego, esta historia de dar los hijos en adopción se repitió generaciones atrás. Sé que tengo familiares adoptados y con sus respectivas historias de adopción, que fueron antepasados míos. Igual, en nuestra familia adoptiva tampoco somos el único adoptado. Si investigamos generaciones atrás hubo otros adoptados también. Esto es algo que la psicología y los estudios genealógicos ya lo han demostrado, y se convierte en una guía para que los adoptados puedan conectarse con sus raíces.

Siento mucha alegría por poder conectarme con mis ancestros. Es recuperar identidad y me permite entender que mi destino como adoptada es difícil porque vengo de una familia que también ha tenido un destino difícil  con la cual se han cometido grandes injusticias como torturas, masacres y rapto de niños. He integrado este pasado con respeto a mi vida y la persona que soy, pues me explica muchas cosas que me han estado sucediendo como padecer fibromialgia (enfermedad benévola donde duelen articulaciones y músculos y que no se ha descubierto su causa).

Se ha encontrado que la fibromialgia es el dolor emocional trasladado al plano fisico. Muchos dolores emocionales son heredados y no son nuestros sino de nuestros antepasados, como comento que ha sucedido con los míos. Ha medida que me he ido concientizando que el sufrimiento de mi familia biológica no es mío, ni por lealtad tengo que sufrir, los dolores han ido desapareciendo.

No estoy queriendo decir que la fibromialgia es somatización, porque es una enfermedad física 100% real, pero desde psicología "las enfermedades físicas" se definen de acuerdo a la vida de cada persona. 

Es verdad que hay una predisposición genética a padecer fibromialgia y que si me dio esta enfermedad, es porque tengo herencia de fibromialgia y tiene lógica este antecedente médico porque si en mi familia hubo mucho sufrimiento, la modificación genética por factores ambientales en miles de generaciones, los ha hecho sufrir ante experiencias muy dolorosas. Es posible que mis antepasados hayan aprendido a sobrellevar el dolor mediante la enfermedad física, en este caso particular, la fibromialgia.

Por mi experiencia como adoptada y psicóloga, pienso que todo adoptado conoce su verdadera historia, pero no la recuerda porque no ha encontrado la forma de conectarse con su pasado doloroso. 

¿Cómo nos podemos conectar con nuestras raíces? 

Dándonos permiso de recordar a nuestros padres y antepasados, dejando que a nuestra mente nos lleguen recuerdos. Hemos sido educados para bloquear recuerdos que nos duelen, asuntos que no comprendemos o que nos cuesta aceptarlos.

Ayuda mucho al despertarse, anotar en un cuaderno los contenidos de los sueños sin perder ningún detalle. Leer lo que se escribió varias veces para poder darle  sentido a esta experiencia soñada, y llevar estos escritos a psicoterapia. 

Otra forma es permitir que las sensaciones y los sentimientos de experiencias nos permitan asociarlos a recuerdos, como me sucedió cuando visité las Cuevas Walichú.

También es de mucha ayuda explorar el árbol genealógico de la familia adoptiva, porque la psicología ha encontrado que eventos que han sucedido en la familia adoptiva tienen relación con la familia biológica. 

Por ejemplo: La familia adoptiva migró a causa de una guerra. Y se encuentra que la familia biológica tuvo unos familiares presos durante un periodo de guerra.

Otro ejemplo: En la familia adoptiva muchas personas han fallecido de cáncer. Y se aprecia que en la familia biológica hay mucha rabia por una injusticia social cometida, donde esa rabia es como cáncer que no los deja vivir tranquilos hasta que no puedan vengarse por esa injusticia, de acuerdo con su sentir.

Es muy importante que los adoptados se reconecten con sus ancestros, no sólo basta con saber quién fue su madre o su padre biológico. Estos ancestros le dan fuerza al adoptado para seguir su vida en paz. 

Para conseguir esta reconexión es de gran ayuda buscar a un psicólogo experto en terapia familiar sistémica, transpersonal, psicogenealogía o constelaciones familiares. 

No recomiendo realizar un psicoanálisis ni la terapia cognitivo conductual, pues por su enfoque no se abordan los asuntos ancestrales.















Comentarios

Impresionante tu experiencia y tu sensibilidad. A veces pienso que vamos heredando generación, tras generación historias que se repiten, que parecen perpetuarse en las familias. Tanto bueno, como malo. Pero también creo que la consciencia, el ser plenamente consciente de nuestro ser profundo, más allá de la historia de nuestras familias, nos permite romper la cadena de lo negativo, al menos empezar a romperla para nuestros descendientes. A veces nos olvidamos mirar hacia adelante, y darnos cuenta que nosotros somos o seremos ancestros... Y que sí nos limpiamos a nosotros mismos, ayudamos a la siguiente generación. Al menos es lo intento como madre adoptiva, aceptando la dualidad de mi hija
kela Ortiz dijo…
Me emociono e intereso mucho tu historia.

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