TERAPIA EMDR: SUPERACION DE TRAUMAS FAMILIARES Y DE LA ADOPCIÓN


Durante muchos años sentí que nada podía reparar mi herida del abandono y que todo el dolor de haber sido adoptada y de haber crecido en una familia adoptiva con una dinámica de violencia compleja, era algo que no repararía y que me dejaría marcada para toda mi vida.

Hice psicoterapias toda mi vida y hasta fui a terapias grupales con mi familia adoptiva, pero el dolor de todo mi sufrimiento en el fondo de mi corazón seguía y poseía mis pensamientos de manera obsesiva. Me enferme físicamente debido al estrés adaptativo al maltrato y empecé a ir de medico en medico, de tratamiento en tratamiento.

Había recibido información que había terapias especiales para superar traumas y decidí probar suerte con EMDR. Hice 20 sesiones en total.

Por todo el trauma vivido a edad muy temprana estaba disociada y muy desconectada de mi cuerpo. No recuerdo que me haya dolido una inyección cuando me han vacunado o cuando me han cogido una vena en mi mano para pasarme líquidos. Me hicieron dos cirugías odontológicas, donde casi no necesite anestesia local. Los médicos siempre se impresionaban que mi umbral al dolor fuera bajo.

De niña tuve muchos síntomas a causa del maltrato que no los sentía como la gastritis. Me daba una gripe y continuaba mis actividades sin que la gripe me molestara, sin necesidad de incapacidad.

No sabía que estaba tan desconectada de mi cuerpo hasta que hice la terapia EMDR y que me había pasado 30 años de mi vida así.

Pasé por un proceso de descubrir lo que siento gracias a la terapia de EMDR. Ahora me da dolor cuando tengo una gripe o algún malestar. Antes sentía de esta terapia como si hubiera un muro entre mi cuerpo y yo, donde no era posible ser una sola persona, sino que dentro de mi habían dos seres: la niña triste y abandonada que sufría y la adulta que no podía darle seguridad a esa niña. Eso lo vivía como una gran limitación y una desconexión con mi propio cuerpo.

La fibromialgia que me apareció (después de haberme curado de otras enfermedades físicas, de las que recibí tratamiento médico con éxito) me ayudó a reconectarme con mi cuerpo, a tomar conciencia que me dolía todo lo que he vivido, a recordarme que tenía un cuerpo, que estaba viva y que podía darme permiso de sentirme a mí misma. Por eso tanto dolor muscular y tanto síntoma físico propio de la fibromialgia que me fue diagnosticada por un reumatólogo, y que fue corroborado clínicamente por el fisiatra y el internista.

Hay muchas hipótesis con respecto a la fibromialgia, aún falta mucho por estudiar esta enfermedad real física y hasta el momento es una enfermedad rara que los médicos no terminan de entenderla. Independiente de esto, si se porque me apareció a mí en particular y también cual era su mensaje en mi vida como adoptada sobreviviente de maltrato.

Al trabajar con EMDR, encontré una forma de disminuir el dolor además de trabajar una parte psicológica necesaria para sanar los traumas de mi infancia que con otras terapias a largo plazo no logré los mismos resultados en el momento que las hice.

Hoy mi calidad de vida es muy buena y la fibromialgia no me molesta como antes. Logré que los puntos de dolor de la fibromialgia no irradien dolor de forma permanente y errática.  Creo que esta es una ventaja gracias a la terapia EMDR.

Pude dejar atrás el pasado. No me siento como la adoptada que carga una mochila muy pesada con todo su pasado, sino como una persona con salud, segura de sí misma que desea esforzarse para cumplir sus sueños y proyectos.

Al no estar atada al pasado, dejó de importarme esa herida de abandono que define a una persona adoptada y ahora en realidad no tiene importancia la adopción porque me defino como una persona que está en este mundo y punto. Ya esa etiqueta de "la adoptada" no tiene sentido en mi vida ni me define como persona.

Esa es la ventaja de liberarse del "cordón umbilical" de la familia adoptiva al cortar mi relación con ellos de manera definitiva y de asumirme como adulta, como persona madura, independiente y con criterios propios. No necesito una filiación biológica ni adoptiva, gracias a la terapia EMDR comprendí que puedo vivir feliz sin esa necesidad ansiosa de tener raíces biológicas y un grupo de pertenencia llamado "familia de origen o de crianza".

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