ALEJADA DE MI FAMILIA ADOPTIVA

Pasaron más de 5 años. La última vez que había tenido relación con alguien de mi familia adoptiva fue en la Fiscalía. Lo último que escuché de su parte fueron sus insultos con los que me despidieron cuando presentaron su discurso ante el fiscal. 

El fiscal hizo un fallo a mi favor y mi familia adoptiva nunca más pudo acercárseme. A pesar de esto, continuaron hablando mal de mi a sus amigos y conocidos, motivo por el cual me gané un menosprecio social dentro de esa ciudad adoptiva. Se volvió muy incómodo vivir  y circular a pesar de ser una ciudad de casi 3 millones de habitantes, donde mucha gente no se conoce entre si.

Me fui de esa ciudad;  sin embargo, cada vez que visitaba la ciudad donde ellos vivían, me los encontraba muchas veces en diferentes lugares públicos. Y justamente solo me encontraba con mi ex-familia adoptiva.

No era agradable encontrarme con personas de la familia adoptiva en la calle después de la orden de alejamiento que emitió el fiscal. Para mi era una tortura verlos en la calle caminando a unos cuantos metros. Era traumático, me enfermaba y terminaba en tratamiento médico cada vez que los veía. Iba al psicólogo pero sentía que no me servía.  Escribí cartas que nunca les envié por miedo y que las deseché, quedando por años con la sensación de tener una conversación pendiente con esa familia adoptiva.

Tuve el valor de escribirle un mensaje privado por Facebook a una prima adoptiva. Como ella nunca me agredió, era alguien con quien si podía comunicarme virtualmente a pesar del tiempo y de todo lo que había sucedido. Le conté un resumen largo acerca de cómo me sentí incomoda dentro de la familia adoptiva, de cómo era la intimidad del hogar y de la relación disfuncional de mis padres adoptivos. También le mencioné cómo me afectó haber crecido en un hogar con problemas y lleno de una agresividad atroz. Le dije que le escribía porque parecía haber un pendiente, que no era normal que visitara una ciudad y me los encontrara en la calle, que si no había ya relación, por que estábamos coincidiendo tanto en un mismo lugar?

Ella me dijo que no entendía muchas cosas, que para ellos solo desaparecí. Según mi prima adoptiva, ellos necesitaban entender que me pasó que corté con ellos después de la orden de alejamiento, incluso con los que no habían sido judicializados. 

Me aclaró que me estaban esperando que regresara a pesar de la orden de alejamiento. Ella me dijo que para toda la familia ya todo estaba saldado, que había pasado tiempo; que lo mejor para mi era estar con personas con las cuales pudiera ser feliz y valorada y que esto no lo encontré en su familia.

Para terminar me dijo que dejara que el tiempo curase todo. Me ayudó mucho hablar con ella por Facebook, al menos para despedirme en paz con esta familia adoptiva que tuve tan violenta. Ella me dijo que toda la agresión que recibí de su familia fue realmente innecesaria. 

Estoy tranquila porque me pude despedir de los violentos y dejarlo atrás. Ella tiene una enfermedad mental como todos en esa familia adoptiva, y me dijo: "Todos en esa familia gritamos por ayuda, unos mas que otros". Percibí en esta conversación con mi prima que ellos no se ven como violentos sino como personas que necesitan ayuda. Esta apreciación de si mismos me pareció interesante. Ellos justifican su conducta como una forma de buscar ayuda. Y sin intención, según ellos, hacen daño y luego sienten culpa. Así son muchos enfermos mentales y esto no cambia. Por eso me alejé y tramité esa orden de alejamiento en la Fiscalía. 

He notado que a los enfermos mentales le temen a la Ley y ante su violencia es lo único que los detiene a seguir haciendo mal. Me ayudó hablar de esto con mi prima. Me dijo que no me pudieron amar, pero que hubo 3 personas que si, que sólo valorara a quienes si me adoptaron con su amor.

Le respondí que me sentí mal con el trato que me dieron de sirviente ("de Cenicienta") y le expliqué por qué. Le expliqué que en una adopción, la familia adoptiva es terapéutica y que tiene una responsabilidad muy grande en este aspecto. Ellos solo pensaron que por ser huérfana al adoptarme mi rol era ser su sirviente. Es decir que para ellos un hijo adoptivo es un huérfano utilizado para servir, por lo tanto poco interesaba darme amor, que estudiara, me hiciese profesional y formara mi propio hogar. Noté que esto le causó mucha vergüenza a mi prima adoptiva y no continuó hablándome por Facebook. 

Muchas cosas que le dije seguro no le agradaron pero fueron muchos años de silencio que hacían que necesitara hablar y solté a través de esa conversación por Facebook todo lo que me había "tragado entero" y lo dejé ir.

Pasaron los meses, nunca más me los volví a encontrar en esta ciudad. Luego, esta conversación era necesaria y dejé de tener algo pendiente con ellos.

Pude cerrar este largo capítulo de mi vida con aquella familia adoptiva haciendo esta confrontación a mi prima adoptiva por Facebook. Sé que ella se comunicó con los demás miembros de esa familia adoptiva y les habrá comunicado lo que le dije a ella, o por el mismo Facebook se reenviaron los mensajes. 

Para mi era muy importante que ellos supieran que los tenía en el concepto de personas violentas, peligrosas y que por eso después de la orden de alejamiento que le hice sólo a tres tíos de la familia materna adoptiva, no seguí en relación con nadie, así por ejemplo, mis primos no me hubieran agredido o acosado, como si lo hizo mi madre o mis tíos. Desde su disfuncionalidad, ellos esperaban que los perdonara y regresara a estar en relación con ellos, pero no lo hice ni lo voy a hacer pues son gente peligrosa. Han sufrido por esto, pero en mi vida no cabe la posibilidad de relación con gente que es peligrosa para mi integridad y no me interesa convivir con "un circo enfermo".

El pendiente que había con ellos y que era el motivo de tanto encuentro después de la orden de alejamiento, es que mi familia adoptiva quería una explicación, pues no entendían por qué no estaba allí si cuando me maltrataban todo funcionaba a la perfección para ellos. 

Fue un cambio en sus vidas, pues al no tener "una cenicienta" necesitaban en quien descargar sus miserias y yo no estaba, esto los tiene muy enojados conmigo y consigo mismos. Vivirán enojados conmigo todos los miembros de la familia adoptiva, de esto ya me hice la idea que será así y la verdad es que hoy no me importa pues acepté que de su parte nunca habrá una valoración positiva hacia mi porque no pueden tenerla con nadie y sólo son peligrosos.

Celebro por cerrar este pendiente y este capítulo truculento de mi vida!






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