VIVO AGRADECIDA CON MI ADOPCION

Gracias queridos padres biológicos por darme la vida y porque a pesar de no poder criarme ni cuidarme, buscaron la ayuda de personas que si pudieran hacerlo. Fue muy valioso que se arriesgaran a confiar en un grupo de extraños conformado por el personal de un orfanato, de una casa de adopción y finalmente en una familia adoptiva.

Puede que se hayan quedado criando a algunos de mis hermanos biológicos, pero les agradezco que me hayan escogido a mi para darme otro hogar, sino podían cuidarnos a todos. Gracias por haberme dado la oportunidad de crecer en otra familia y orar en el silencio de sus corazones porque me fuera bien en mi vida.

Gracias papas biológicos por tener fe y esperanza que me darían una familia adoptiva y efectivamente  la pude tener, gracias a que ustedes no perdieron la fe y confiaron en el destino deseándome la mejor de las suertes.

Gracias a mi hogar adoptivo por darme todo lo que necesite para crecer feliz. A pesar de no haber sido el hogar adoptivo ideal ni perfecto fue el indicado para mi, y si volviera a nacer bajo las mismas circunstancias de mi hogar biológico, requiriendo ser adoptada desearía que nuevamente fueran mi hogar adoptivo, con sus virtudes y sus defectos, con sus lindos detalles y sus problemas, y con su misma historia familiar adoptiva, pues pude aprender a tener sentido de familia, que me ha ayudado a construir mi propio hogar en la vida adulta.

Gracias a mis ancestros, por estar presentes dentro de mi, porque al ver mi rostro y mi cuerpo, mis fotos a lo largo de la vida, los veo todo el tiempo pues me parezco a ustedes no sólo físicamente, sino en rasgos de personalidad y en experiencias de vida que se repiten por lealtad y de las que en su mayoría ni cuenta me he dado, pero que hacen parte de mis propias experiencias sentidas, de las cuales he aprendido mucho no solo para mi bien sino para mis ancestros, que viven conectados a mi a través de este basto Universo.

Doy gracias a mi propia existencia, al hecho de simplemente poder respirar, levantarme todos los días y vivir cada día lo mejor que puedo, agradeciendo con humildad lo que cada día me brinda.

Doy las gracias a mis experiencias felices y traumáticas, porque me han permitido desarrollar habilidades de superación persona, ser agradecida con la vida y tener la sabiduría suficiente para enfrentar nuevos retos.

Gracias a todas las personas conocidas y amigas, cercanas o lejanas que han estado en mi vida y a cada una de las huellas que dejaron en mi. Me han ayudado a reinventar mi vida, con lo que cada uno me ha dado. También les agradezco haber estado abierta a aprender algo de cada uno de ustedes en su paso por mi vida.

Gracias a aquellos que no son adoptados pero que han abierto su corazón con empatía y respeto, para conocer mi testimonio de vida, valorarlo para sensibilizarse más con todo lo que vivencia emocionalmente un adoptado por dentro.

Gracias a aquellos que no me comprendieron por ser adoptada, porque me enseñaron que hay que tener tolerancia y compasión con la humanidad cuando obra por ignorancia, desconocimiento o desensibilización.

Gracias a quienes me ofendieron por ser adoptada, por mi condición racial y socio-cultural, porque me ayudaron a aceptar que lo más importante que debo hacer es amarme y valorarme como ser humano, a esforzarme para mejorar y sanar muchas heridas del alma, y comunicar al mundo con mis actitudes que haya más inclusión de la diversidad social.

Gracias a las cicatrices que dejó la renuncia de mis padres biológicos y mi hogar adoptivo, puedo honrarlos siguiendo mi propio camino y alegrándome de las victorias que consigo en el presente, proyectándome hacia el futuro.

Y seguiré escribiendo porque siempre hay mucho para agradecer...


Quien vive agradecido puede perdonar hasta lo que parece imperdonable.

Ser agradecido es un estilo de vida que trae bienestar y prosperidad.









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