REFLEXION SOBRE "SOY ADOPTADO" O "FUI ADOPTADO"

Han sido 35 años de una historia de post-adopción. Al utilizar el lenguaje acostumbro a decir «soy adoptada», pero en realidad «fui adoptada» en 1981 por una familia de mi país. 

Con más exactitud, fui adoptada por mi madre adoptiva, fue ella quien decidió adoptarme por vía legal. Fue su decisión en el mes de marzo de 1981. Fue en esa época y esto ya es pasado. 

Entonces  no soy la adoptada sino que fui la adoptada. Fui su hija adoptiva pero ahora no soy su hija adoptiva a pesar que la filiación legal sigue vigente. 

Mi madre adoptiva ya no está en mi vida ni volverá a estar porque me maltrató mucho durante 29 años que estuve en relación con ella y con los demás miembros de la familia adoptiva, que contribuyeron parcialmente a ese maltrato y discriminación por ser una persona adoptada. 

Aunque sigue el vínculo legal porque según las leyes de mi país no se puede deshacer una adopción, ya no soy «la adoptada», sino que «fui la adoptada». 

Es sorprende cómo el uso de las palabras cambia la concepción y el sentimiento respecto a la adopción, de "soy adoptada" a "fui adoptada".

Al utilizar el término "fui adoptada" me permite poner mi experiencia de adopción del año de 1981 y de lo que viví en relación con mi familia adoptiva hasta el año de 2010. 

"Fui adoptada" me facilita dejar a un lado mi experiencia como adoptada para seguir con mi vida presente como una persona más que habita este mundo.

"Fui adoptada" es la frase que ahora utilizo cuando voy a una consulta médica, cuando me preguntan por mis antecedentes familiares. Respondo: "No los conozco porque fui adoptada". El médico me mira en silencio y anota en la historia sin indagar más por mis antecedentes familiares.

Me tranquiliza sentir que "fui adoptada", puesto que es una historia que ya pasó, que ya no duele más como si fuese un eterno presente. Lo que en realidad puede dolerme en el presente es algún recuerdo de ese pasado, pero mi adopción no es lo que vivo en realidad, sino lo que evoca mi mente en sus recuerdos tanto felices como tristes.

"Fui adoptada" es una frase sanadora a nivel del lenguaje, me ayuda a poner atrás estos recuerdos y archivarlos en un cajón en mi mente, todo lo ya sanado de mi adopción.

A veces me pregunto, cómo fue que pude sanar toda mi historia de adopción?

Aunque parezca contradictorio, estar lejos de mi familia adoptiva maltratadora me ayudó a superar todo y a sobrevivir, a entregarle todo lo vivido al pasado entonces a nivel de mi uso del lenguaje, expresarme como "Fui adoptada" es poder comprender que pude poner fin a mi trauma para siempre.

Recomiendo a mis lectores que piensen para sus vidas, qué frase es más conveniente para utilizarla en sus casos de adopción: "Soy adoptado" o "Fui adoptado".

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